domingo, 16 de noviembre de 2014

EL QUINTO REGIMIENTO


El Quinto Regimiento fue creado y dirigido hasta su disolución por el Buró Político del PCE. Se trató de la principal plataforma de difusión de la política militar comunista. La dirección administrativo-militar corrió a cargo de la Comandancia General del Regimiento, también llamada Mando General y que se constituyó mediante su división en las secciones propias de un Estado Mayor más aquellas que se consideraron necesarias. El Quinto Regimiento contó con varias comandancias y numerosos cuarteles por toda la geografía republicana con la excepción de Cataluña y el Norte cantábrico. Tuvo cuatro comandancias en Madrid y una en Albacete, Valencia, Alicante, Cartagena, Almería, Málaga y Guadalajara.

Más que una unidad orgánica, fue un centro de reclutamiento, instrucción militar y formación política de mandos y milicianos. En él se integraron batallones de otras organizaciones políticas, lo que impide establecer con exactitud su Orden de Batalla. Se definió como antifascista y no como comunista, por lo que en el mismo cabían voluntarios de diferentes procedencias. En los primeros momentos la incorporación fue diversa y poco ordenada: grupos que se habían ido por su cuenta a los frentes, evadidos a título individual, grupos de no comunistas y otros organizados por el PCE y las JSU. Desde mediados de agosto comenzó a organizar el reclutamiento en diferentes cuarteles con gran intensidad y tras el fracaso, en noviembre, del primer asalto nacional sobre Madrid se redujo considerablemente esta actividad reclutadora. En cuanto a las cifras, no hay consenso:

El Quinto Regimiento da oficialmente un total de 64.900 milicianos repartidos de esta forma: 7.900 en julio, 14.800 en agosto, en septiembre 24.100, en octubre 11.300, en noviembre 5.250 y en diciembre 1.550. Pese a no ser correctas, ya que la cifra no es total, si que es acertada la tendencia (porcentajes) que indica.
Según las fichas de milicianos guardadas en el Archivo Histórico Nacional, el total es de 26.736 aunque no se encuentre seguramente todas las unidades del frente sur. En julio se alistaron 2.006 voluntarios, en agosto 3.597, en septiembre 4.433, en octubre 8.869, en noviembre 4.480, en diciembre 1.433, en enero 106, y 1.812 no tienen fecha.
La distribución geográfica de los voluntarios fue la que sigue: Madrid con el 53.6%, Andalucía 17.8%, Castilla La Mancha 13.2%, Extremadura 5.3%, País Valenciano y Murcia 2.3%, Castilla-León 1.8%, Galicia 0.5%, Asturias 0.2%, Cataluña y Aragón 0.1%, otras comunidades 0.2% y otros países 5.0%.
Por otro lado, el que fuera Comisario del Quinto Regimiento, el comunista Vittorio Vidali, "Carlos Contreras", da la cifra de 20.000 milicianos instruídos en dicha unidad.

A los voluntarios se les realizaba en primera instancia una revisión médica y se les instaba a presentar algún certificado de militancia antifascista. En principio la edad de admisión estaba fijada entre los 28 y los 45 años aunque en la práctica no se respetase. A continuación, se llevaba a cabo la instrucción teórica y práctica. Por lo general, las milicias del Quinto Regimiento gozaron de un grado de instrucción superior al del resto de unidades republicanas. Tras unas iniciales semanas, el 23 de agosto se decidió ampliar el tiempo de instrucción a 15 días: 8 en retaguardia y otros 7 tras la línea del frente. En los momentos de necesidad de combatientes se acortaba este periodo. Una vez equipados eran destinados a las unidades elegidas por el voluntario por motivos geográficos, sindicales, etc. No todos los milicianos enrolados pertenecieron al Quinto Regimiento.

Es difícil saber con exactitud los efectivos reales del Quinto Regimiento tanto en un momento dado como a lo largo de su existencia. Y es difícil porque a él se incorporaron batallones formados fuera del mismo, otras unidades dependieron de él para determinados servicios pero para otros lo hicieron de la Inspección de Milicias y otras fueron formadas por el Regimiento para incorporarse a alguna de las diferentes brigadas que se estaban creando. En definitiva, además de las orgánicamente integradas en el Quinto Regimiento existieron otras dependientes del mismo en diferentes momentos de su existencia.

Las primeras unidades organizadas por el Regimiento son las Compañías de Acero. Se crearon siguiendo el ejemplo de las compañías de la muerte de la Primera Guerra Mundial y estaban compuestas por 250 hombres. Se las pretendía autónomas, con secciones de fusileros, ametralladoras y bombas de mano. En definitiva, unas unidades móviles de choque. La Primera se formó a base de obreros metalúrgicos socialistas y comunistas que habían luchado desde el primer día en Guadarrama. Entró en combate el 5 de agosto en el Alto del León al mando del capitán Márquez, y volvió a la capital cinco días más tarde.

La Segunda salió en agosto hacia la Sierra madrileña, la mandaba Justo López y combatió en Cercedilla y Peguerinos junto al batallón Octubre nº 2. La Tercera luchó en agosto en Somosierra integrada en la Columna "Galán". Estaba compuesta por miembros del PCE y de las JSU, y mandada por el comandante Luis Rivas. Pasó a finales de mes a Guadarrama y tras la caída de Toledo se trasladó a este frente junto con las demás tropas de Valentín González "el Campesino". Enrique Líster, capitán, decidió a principios de agosto la formación de otras dos compañías: la Cuarta y la Sexta. Con ellas combatió durante 20 días en el frente de Guadarrama en donde fue ascendido a comandante de milicias. Junto con otras recién formadas (la ¿Novena?) fueron trasladadas a la zona de Talavera poco después de su pérdida ante los nacionales. La Quinta compañía se formó con algunos mandos procedentes de la Tercera y la mandó el comandante profesional Fernández Cavada. Recibió su bautismo de fuego en Cercedilla y en Peguerinos. En Toledo relevaron a una compañía de la Columna "Tierra y Libertad", y a principios de noviembre luchó en el frente de Carabanchel. Formará parte del batallón Acero Cavada.

Otra Compañía de Acero combatió en la zona de San Mamés y Navarredonda junto a la tercera y al batallón Móvil Campesino, y la Octava, para el 23 de agosto y comandada el capitán Serrano, lo hacía en Peguerinos. Para mediados de agosto, el Quinto Regimiento abandonó la formación de Compañías de Acero como unidades autónomas, así que desde finales del mismo éstas se fueron incorporando a batallones y a la Brigada de la Victoria, aunque algunas permanecerían autónomas durante algún tiempo más. El Batallón Acero se constituyó con las compañías Segunda y Quinta más otra de especialidades y servicio de transportes. Al mando del capitán de infantería Arellano, entró en combate el 30 de agosto en la acción de Peguerinos. A principios de septiembre se le incorporaron otras dos, la Octava y la Decimosegunda, hasta alcanzar los 800 hombres, aunque no siempre luche el batallón unido. Combatió en el frente de Guadarrama. Para primeros de noviembre lo mandaba Alsina y se le había incorporado un grupo de catalanes. Entre los días 5 y 6 de este mes sufrió numerosas bajas en Boadilla del Monte y al poco era enviado al frente de Usera. Posteriormente, será el tercer batallón de la 36ª Brigada Mixta.

La Brigada de la Victoria comenzó a formarse desde el 11 de agosto. Estaría formada por tres batallones (a tres compañías) de unos 400 hombres ya fogueados en los combates. El día 18 salieron para el frente las tres primeras compañías con una sección de morteros y otra de ametralladoras al mando del comandante Márquez. Esta unidad, cuyo tamaño no sobrepasó el de un batallón (de la Victoria), estaba compuesto por veteranos de las primeras Compañías de Acero, milicianos de Vallecas y de la Compañía "Juanita Rico" procedente de Yecla (Murcia). Combatió en Guadarrama y Peguerinos, hasta que el 15 de septiembre se trasladó a Talavera. Aquí, desde el día 20, participó en la reorganización del frente junto al tercer grupo de asalto de Burillo y los batallones Thaelmann, Pasionaria y Largo Caballero. Posteriormente se convirtió en el segundo batallón de la 1ª Brigada Mixta de Líster.

El batallón Thaelmann fue la primera unidad de este tipo organizadas como tal por el Quinto Regimiento. Se hizo, a primeros de agosto, en Navacerrada al mando del comandante Modesto y en base a la columna de Bárzana que el 19 de julio había salido de Villalba y constaba de cinco compañías, además de una sección de zapadores. El Thaelmann permaneció en la zona de Navacerrada hasta mediados de septiembre, aunque sus compañías 2ª y 5ª marcharon a Guadarrama a mediados de agosto ante el ataque que sufrió este sector bajo el mando del propio Modesto. También estuvieron en Peguerinos y más tarde en Talavera, cuando su caída. Posteriormente fue al sector del Tajo, estuvo en Seseña y en noviembre, de nuevo, se encontraba en Madrid, concretamente en Villaverde formando parte ya de la 1ª Brigada Mixta. Junto con las Compañías de Acero y la Brigada de la Victoria, el Thaelmann curtió a la mayoría de los mandos del Quinto Regimiento. Más adelante, de él se formó la 9ª Brigada Mixta. En realidad, y gracias a la propaganda, gozó de una fama superior a sus logros verdaderos.

El batallón Campesino de Milicias Gallegas comenzó a alistarse a primeros de agosto y un mes después estaba completo. Por estas fechas partió para el frente de Toledo, en donde a causa de su comportamiento en los combates de la zona fue felicitado por el Ministerio de la Guerra. Lo formaban fundamentalmente jornaleros gallegos y en el comité que lo dirijía se podía encontrar a un galleguista, a una anarcosindicalista, a un republicano y a un comunista. Lo mandaba el comandante López Iglesias. Regresó a Madrid, en donde intentó formar un segundo batallón que no terminó de completarse, y se integró en el Quinto Regimiento. Cuando se creó la 1ª Brigada Mixta se convertióen su cuarto batallón.

El batallón Amanecer se formó en el mes de septiembre en la Sierra de Guadarrama a partir de un grupo de milicias; la denominada Escuadra del Amanecer. Lo formaron obreros de Vallecas y campesinos de Granada y Córdoba divididos en cuatro compañías mandados por el oficial de complemento Ramón J. Sender. A primeros de octubre marchó al frente del Tajo, donde estaban los batallones de la Victoria y Largo Caballero. Constituyó el tercer batallón de la 1ª Brigada Mixta. El batallón Líster lo formaron la Cuarta, Sexta y Novena Compañías de Acero, que habían estado dirigidas por Líster en los frentes de la Sierra. Fue el primer batallón de la 1ª Brigada Mixta.

La Columna "Galán" fue uno de los primeros grupos que partieron para la Sierra y la formaban comunistas de los distritos norte, oeste y este de Madrid. Con estos milicianos se constituyeron dos batallones: el Cuarto y el Quinto de Milicias. En un principio, ocuparon el sector avanzado de Buitrago y desde septiembre el que iba desde esta localidad hasta Gascones. En el Quinto batallón se podía encontrar una llamada Compañía de "Toreros".

Desde principios de agosto se organizaron unas Milicias de Artes Gráficas que contaba con una sección de periodistas y escritores. A mediados de ese mes, eran unos 350 voluntarios utilizados como grupo de choque que se distinguieron en los combates del 22 de septiembre. Para diciembre formarían el batallón de Artes Gráficas. La Columna "Galán", contaba a finales de julio con unos 600 hombres, a finales de agosto con 750 y con 1.350 en septiembre. A principios de noviembre Galán se trasladó con el Cuarto batallón y parte del Quinto Madrid, al sector de la Casa de Campo.

El batallón Móvil de Choque del Campesino tuvo su origen en la treintena de hombres que tras asaltar el cuartel de La Montaña salieron a la Sierra en dos camiones dirigidos por Valentín González "el Campesino". Aquí se integró en la Columna "Galán" para constituir una inicial compañía que se había desdoblado en dos para principios de septiembre y que englobaban a unos 300 milicianos. Combatieron en Somosierra y para finales de octubre contaban ya con 1.641 hombres, entre ellos un destacable grupo de cubanos. A primeros de noviembre marcharon a Madrid y para diciembre las fuerzas de el Campesino eran cuatro batallones con 3.600 hombres. A mediados de este mes se constituyó la Brigada Móvil de Choque con estas tropas más los batallones Asturias, Canarias, una compañía de dinamiteros de Vallecas y otras fuerzas militares.

En los primeros días del alzamiento militar salió para Guadarrama una columna compuesta por soldados y milicianos mandada por el capitán Benito, el cual murió en los primeros combates. En su honor se formó el batallón Capitán Benito a partir de una de las compañías de la Brigada de la Victoria. Con ésta combatió en Talavera hasta incorporarse en octubre a la Columna "Galán" en Somosierra. En diciembre eran 499 hombres quienes lo componían. Este batallón permanecería toda la guerra en frentes de la Sierra madrileña. A partir de fuerzas que asaltaron el cuartel de Vicálvaro, que en agosto se incorporaban a la Columna "Mangada", y ya en la Sierra, en la zona de San Bartolomé de Pinares, donde se encuentra también el Asturias, se constituyó el batallón Sargento Vázquez. Tras los combates a primeros de agosto con la Columna "Doval", en septiembre se reorganizó y se le incorporaron 400 nuevos milicianos, parte de los cuales constituían la Vigesimoctava Compañía de Acero. Su comandante será Orgaz. Tras caer Talavera, parte del batallón se trasladó a los frentes de Toledo y en noviembre participó en la defensa de Madrid dentro de la Columna "Arce" en el sector de Mena. A principios de diciembre contaba con una plantilla de 1.340 hombres y un nuevo comandante, Fernández Cortinas. Posteriormente se encuadró en la 37ª Brigada Mixta.

El batallón Asturias tuvo su origen en la columna de mineros asturianos que llegó por tren a Madrid el dia 19 y que junto a otros milicianos formaron el núcleo inicial de la Columna "Mangada". Ésta, tras los primeros combates junto a la Columna "Doval", se estructuró en batallones. Heredia fue nombrado comandante del batallón y con su 6ª compañía se inició la creación de otro: el Aída Lafuente. El frente se dividió en cuatro agrupaciones y el Asturias junto con el Sargento Vázquez y el de infantería del comandante Noé constituyueron una de éstas. A primeros de noviembre, el Asturias, marchó al frente de Madrid y se integró en la columna española de la 1ª Brigada Internacional. Junto al batallón Mora de la CNT relevó a la Columna "Durruti" tras la muerte de éste. Tenía un nuevo comandante, Mencía y se le incorporaron 350 milicianos. A principios de diciembre contaba con 928 hombres. A primeros de agosto bajo iniciativa de las JSU, en el barrio de Chamartín de la Rosa se unificaban sus milicias, las socialistas y las comunistas. Para el 11 de agosto el nuevo batallón ya estaba organizado: el Capitán Condés. Su comandante era Fidel Ruiz. A finales de este mes contaba con 450 hombres repartidos por diversos sectores del frente: con la Columna "Mangada", en Navacerrada, en Extremadura, en Córdoba o en Zaragoza. Para octubre contaba con 1 289 milicianos y se desplegaba en la Sierra madrileña, en el sector que ibaa desde Guadarrama hasta Navas del Marqués y en la zona de Aranjuez. A principios de diciembre encuadraba a 1.045 hombres.

El Quinto Regimiento, junto con las JSU, inició en agosto la creación de los batallones Juventud Campesina: para diciembre eran seis los existentes con más de 4.000 milicianos. La primera compañía en salir para el frente con 250 hombres lo hizo a mediados de agosto, mientras el reclutamiento continuaba: en Aranjuez y su comarca se alistaron más de mil voluntarios, en Villalba y El Escorial se formaron los batallones (¿tercero?) que se integraron en la Columna "Guadarrama" y entre Getafe, Pinto y Valdemoro se creó un batallón que se incorporaba en agosto a la Columna "Perea" en el frente de Navafría. A esta columna se le incorporarían posteriormente el Segundo batallón y el Quinto de Choque. El Sexto batallón se organizó entre Torrelaguna y San Sebastián de los Reyes y actuó en Somosierra, con la Columna "Galán". En octubre, los batallones de Juventud Campesina encuadraban a 2.686 hombres. La mayoría de estas fuerzas actuaron en Guadarrama aunque algunas también estuvieron presentes en la defensa de Madrid y un batallón estuvo en el sector de Sigüenza. Estos batallones se integraron en las 26ª, 31ª y 66ª Brigadas Mixtas.

A mediados de septiembre, el Quinto Regimiento decidió crear una unidad especial de montaña: el Batallón Alpino. Y lo hizo al margen de la Inspección de Milicias que en esos momentos estaba organizando otro del mismo tipo. Se instó a todos aquellos voluntarios que tuvieran conocimientos de deportes de montaña, esquí o alpinismo a enrolarse en el mismo. A últimos de octubre salía para el frente la primera compañía que se integraba en la Columna de Navacerrada. El comandante del batallón sería el mayor de milicias Joaquín Rodríguez. Esta unidad permaneció toda la guerra en Navacerrada y a finales de diciembre constituyó una unidad autónoma de montaña al unirse a otro batallón, el Alpino Juventud de las JSU. Concebido como unidad de enlace pero también de choque, con secciones de asalto, dinamiteros y ametralladoras se organizó el Batallón de Hierro o Brigada Motorizada de Ametralladoras. Para finales de agosto tenía organizada la primera compañía con un centenar de hombres motorizados y se trabajaba en un taller de reparaciones y en una fábrica de máquinas. Para octubre, disponía de enlaces en todos los frentes de la zona Centro y sus secciones de choque destacaron en los combates de Olías-Bargas. A principios de noviembre se fundieron los batallones de Enlace y se crearon los batallones de Enlace de Dirección de Etapas. El enrolamiento continuó en la Brigada Motorizada de Ametralladoras y para principios del 37, contaba con más de 1.200 hombres al mando de Amado Granell.

Algunas unidades del Quinto Regimiento, disponían de secciones de zapadores y existía en el frente de Somosierra una Compañía de Zapadores. A mediados de noviembre se inició el enrolamiento en un nuevo batallón, el de Zapadores-Minadores, que se incluyó en la Columna "Barceló". A primeros de diciembre se le incorporó la Brigada de Fortificaciones de las JSU para totalizar 417 hombres. Durante este mes, gran parte de los 1.500 voluntarios que se alistaron en el Quinto Regimiento, fueron a parar a sus filas. Otros más durante el mes de enero, hasta poco antes de la disolución del Quinto Regimiento. A mediados de agosto se comenzó a organizar con andaluces evadidos el Voluntarios de Andalucía con el propósito de ser enviado a esa región. Para finales del mes, se habían alistado en el cuartel madrileño o en el de Villa del Río (Córdoba) más de 1.000 voluntarios que dieron para dos batallones: Triana y 16 de Febrero. Participaron en la defensa de Madrid en el sector de Villaverde-Usera, encuadrados en la Columna "Mena". En diciembre contaban con un total de 1.463 milicanos.

A mediados de septiembre se organizó también con andaluces, especialmente de Sevilla, Cádiz y Huelva un nuevo batallón: el José Díaz. En octubre contaba con 496 milicianos que marcharon a enfrentarse al Ejército de África. A finales de septiembre participó en el contraataque de Seseña como sexto batallón de la Primera Brigada Mixta de Líster. Posteriormente estaría en el Jarama, en Guadalajara y en Brunete. En octubre se iniciaba el reclutamiento entre los granadinos de Madrid de un nuevo batallón: el Mariana Pineda. En diciembre tenía 421 efectivos en plantilla. Se incorporaría a la 1ª Brigada Mixta de Reserva. Con evadidos de Huelva, principalmente, se creó otro batallón: el Centuria de Choque. El batallón Canarias se organizó en septiembre y marchó a los combates del Alcázar de Toledo. Posteriomente retrocedió hacia Madrid con un comportamiento poco satisfactorio. Se reorganizó en dos compañías, que combatirán en la Casa de Campo en la Columna "Romero". Para principios de diciembre contaba con 565 milicianos y su comandante era Guillermo Ascanio. Cuando se formó la Brigada Mixta de Choque de El Campesino, se encuadró en la misma.
A finales de septiembre se inició la formación de un nuevo batallón en Madrid, denominado Leal, y al que se le incorporó un grupo de milicianos valencianos. En octubre tenía unos 500 hombres y a principios de diciembre, 576. Se pasó toda la campaña en el frente de Guadarrama dentro de la columna del mismo nombre. José Castelló fue su comandante.

Unidades formadas fuera del Quinto Regimiento que se le incorporaron posteriormente.

A finales de julio, el sindicato de panaderos de la UGT inició la formación de un batallón: el Artes Blancas, que sólo estuvo listo en septiembre, momento en el que salió para el frente de Guadarrama. Desde mediados de octubre se agilizó el enrolamiento y para comienzos de diciembre contaba con 855 hombres. Durante la defensa de Madrid, se incorporó a la Columna "Mena" hasta finales de diciembre, momento en el que marchó al sector de Húmera. En enero se incorporó a la Columna "Rovira" y en febrero combatía en el Parque del Oeste. Más adelante, formaría el cuarto batallón de la 31ª Brigada Mixta. Presentó diversos problemas de disciplina con la militarización.

A mediados de agosto el Sindicato de Dependientes de Comercio inició la organización del batallón Leones Rojos. El primero de los que se crearon combatió en la Columna "Fantasma" en el frente de Guadalupe durante este mes de agosto y lo mandó el capitán Saénz de Diego. A últimos de agosto la Sociedad de Trabajadores de Vaquerías y Despachos de Leche organizaba otro grupo que combatió en Peguerinos y posteriormente en Lozoya. Ante el avance nacional, los comunistas y socialistas del Sindicato del Comercio movilizaron a los afiliados comprendidos entre los 18 y los 30 años. Así se pasó de los 665 milicianos de octubre a 2.899 a principios de diciembre. Entre octubre y noviembre se crearon cuatro nuevos batallones, uno de los cuales marchó a Guadalajara y los otros tres defendieron Madrid. Formaron parte de varias Brigadas: las 42ª, 50ª y 69ª.

Batallones creados por el PCE en Madrid

A principios de agosto se inició en el barrio de Chamberí el enrolamiento de uno de los primeros batallones del Quinto Regimiento: el UHP. Se pretendió formar una unidad con secciones de cañones, morteros y ametralladoras. El periodo de instrucción era de quince días. Salió para el frente de Rascafría a finales del mes al mando de Julio Moragas y se trasladó al asedio del Alcázar de Toledo. En octubre contaba con 788 milicianos que defendieron Madrid integrados en la Columna "Mena", en la Puerta de Toledo. Para principios de septiembre se encontraba en formación un segundo batallón con una batería de 4 piezas y 9 ametralladoras. Fue el Segundo UHP o Acero Chamberí. En octubre salió para Guadarrama y en noviembre combatía en la Casa de Campo con las fuerzas de Francisco Galán. El Radio Norte fue un batallón creado en octubre por la sección del Partido del mismo nombre. Participó en la defensa de la capital en el sector que mandaba el teniente coronel Ortega.

El Radio Sur del PCE organizó a finales de octubre dos batallones. El Radio Sur luchó en la Ciudad Universitaria, sector de Ortega y lo mandó Romero Ino. El Pacífico también luchó en la misma zona mandado por Carlos López. Poco antes de incorporarse a la nuevas brigadas contaba con 450 hombres. Parte del mismo se incorporó a la Brigada B, posterior 69ª. El Radio Delicias organizó el batallón El Aguila en el que se enrolaron mayoritariamente obreros de la cervecera del mismo nombre. Lo mandó el capitán Luis León. Milicianos que formaron en él, ya estaban presentes en la toma de Toledo y en el posterior asedio del Alcázar. En septiembre combatieron en Guadarrama y a mediados de octubre tenía casi 500 milicianos. Estuvo presente en Seseña, en noviembre en la Ciudad Universitaria y posteriormente con la Columna "Mena". Antes de incorporarse a las nuevas brigadas contaba con 638 hombres.

Con motivo de la amenaza nacional sobre Madrid, se incrementó la campaña de reclutamiento. Se propuso la creación de cuatro batallones de choque, modelo para los demás que siguiesen el ejemplo de las primeras Compañías de Acero. En un principio se dirigieron especialmente a los obreros metalúrgicos, aunque ante las necesidades se amplió a otros, mujeres incluídas. Mientras son instruídos permanecían en sus puestos de trabajos y sólo fueron creados durante los primeros días de noviembre cuando así lo exigieron las necesidades. El Marinos de Cronstadt partió con apenas una compañía sin instrucción al frente de Carabanchel. El 6 de noviembre salían para el sector de Carabanchel los 600 hombres que componían el Comuna de Madrid al mando del capitán Antonio Cabezas. Dos días más tarde, este batallón ya estaba combatiendo en la Casa de Campo y posteriormente se cuadró en la Columna "Mena". A principios de diciembre contaba con 550 milicianos y formó los núcleos de sendos batallones de las 25ª y 42ª Brigadas Mixtas. El 18 de noviembre aún no habían salido para el frente los 500 hombres que constituían el batallón Leningrado y no fue hasta principios de febrero cuando fueron reconocidos con derecho a unos haberes que se remontaban a noviembre. Este batallón fue el tercero de la Brigada Móvil de Choque.

Con el Sindicato de Hostelería se constituyó el batallón Vanguardia Roja en noviembre. Defendió el sector de Boadilla del Monte con una destacada actuación en diciembre según la prensa madrileña. Contaba con 666 milicianos en diciembre del 36. En agosto se empezó a formar el batallón Águilas Rojas y un primer grupo salió pronto para Guadarrama. En septiembre aún no estaba constituido por lo que se fundirá en el Vanguardia Roja. Entrado octubre se formó el batallón Frente Rojo con milicianos de Cuenca, Guadalajara y Almería, participando la Sociedad de Dependientes de Cafés, Bares y Cervecerías de la UGT. Partió en octubre para el frente de Extremadura y defendió, también, la capital. En enero no estaba encuadrada en ninguna brigada y tenía 800 efectivos. En noviembre se reunieron diversas fuerzas para constituir un batallón: el Cruz, por su comandante, un comunista portugués. Formó parte de la Columna "Ortega" en la Ciudad Universitaria. En este mismo sector combatió otra unidad del Quinto Regimiento: el batallón Heredia en honor al comandante del Asturias, ya muerto.

Otro batallón recordó a un líder caído fue el Félix Bárzana, que se formó con profesionales de la Enseñanza. Se incorporó a la defensa de Madrid en el sector de Usera integrado en la Columna "Prada". En diciembre contaba con 650 hombres y se destacó en la acción del día 27. Dos unidades reclutadas para labores de retaguardia pero que visitarán brevemente el frente fueron el batallón La Montaña, compuesto mayoritariamente por albañiles y que contaba con 293 milicianos a principios de diciembre, y el batallón La Pluma compuesto por unos escasos 76 hombres, creado como brigada de trabajo y que enseguida regresó a su puesto en retaguardia. En noviembre tenía un grupo en la Columna "Barceló".
Además, el Quinto Regimiento organizó unos Batallones de Retaguardia al tiempo que se creaban los cuatro Batallones de Choque y en los que se instruyó a grupos de voluntarios. Quienes reunían las condiciones iban a esas unidades de choque o a otras, el resto se quedaba en las de retaguardia.

Las unidades campesinas del Quinto Regimiento

En los primeros días del alzamiento se inició la formación de un batallón Campesino de Villalba, que realizó al principio tareas de vigilancia para posteriormente incorporarse a la Columna "Guadarrama". Otro batallón, el Campesino de Colmenar Viejo actuó también en la Sierra, en el frente de Somosierra. Un tercer batallón, el Campesino de Guadalajara, se reclutó en esta comandancia y combatió en el frente de Sigüenza.

Fuerzas "regionales" del Quinto Regimiento

Castilla la Nueva

Existieron cuarteles en Valdepeñas, Ciudad Real, Almadén y Cuenca; y comandancias en Guadalajara y Albacete. En Guadalajara, además del batallón campesino ya citado, se formó el batallón Acero Cavada a partir de la Vigesimoprimera Compañía de Acero y que en un principio se integró en la Brigada de la Victoria. Pese a tener su cuartel en Madrid, se organizó casi totalmente con guadalajareños. Su comandante fue Fernández Cavada. A comienzos de noviembre estaba en el sector de Humera con la Columna "Barceló" para posteriormente pasar al frente de Toledo, a la Columna "Mena". A primeros de diciembre contaba con unos 600 milicianos. La Columna "Guadalajara" incluía a tres batallones. Dos de ellos, el Primero y el 14 de Julio operaron en Cogolludo, sector de Brihuega y llegarona ser más de 1.700 hombres. El otro batallón estuvo en Taracena, al este de Somosierra y tenía fuerzas en Sigüenza y la zona de Algar y Saelices.
A principios de diciembre de 1936, la Comandancia de Guadalajara controlaba 2.294 milicianos. En Albacete se formó el batallón Aviador Urtubi que combatió en los frentes del Sur. Allí se convertiría en el cuarto batallón del la 6ª Brigada Mixta dirigida por Gallo. En este mismo frente actuó otro batallón, también albaceteño: el Moscú.

El batallón Albacete se formó con varias compañías de milicianos y soldados. Y junto con el Jaime Graells de las JSU, constituyó el núcleo de la 35ª Brigada.
Además, esta comandancia de Albacete, realizó una intensa labor de reclutamiento para completar las 21ª y 24ª Brigadas, cuando éstas se constituyeron. El Valdepeñas se formó en el pueblo del mismo nombre y combatió en el frente de Córdoba. A principios de diciembre contaba con unos 400 milicianos. En Ciudad Real se organizó con campesinos de la zona de Manzanares el batallón Gaset y que también combatiría en Córdoba. En Toledo, mes de agosto, las JSU y el PCE comenzaron a reclutar voluntarios para el regimiento Dimitroff. En este mismo mes se alcanzaron los 900 inscritos que se dividieron en 6 compañías. Permaneció en el asedio al Alcázar y se replegó posteriormente hacia la capital. En octubre contaba ya con 2.000 hombres divididos en 3 batallones: Stalin, Luis Carlos Prestes y Tchapaiev. Uno de ellos estuvo en Seseña y los tres en la operación sobre Torrejon de Velasco en la Columna "Burillo". Participó en la defensa de Madrid, desplegado en los sectores de Majadahonda y Vallecas. En diciembre tenía los tres batallones citados y 2.580 hombres. En enero del 37, dos de ellos marcharon para Guadalajara y el primero para el Jarama.

Extremadura

La columna de Pedro Martínez Cartón, diputado comunista, presentó menos relaciones con el Quinto Regimiento que el resto de unidades. Constaba del regimiento Extremadura, formado básicamente con extremeños de los pueblos importantes de Badajoz, y del batallón Ferroviario de Mérida que en noviembre disponía de unos 400 hombres y a primeros de diciembre, estando ya en Madrid, de 570 combatientes. En Madrid se organizaron otras unidades con evadidos extremeños. Desde mediados de agosto, el batallón Milicias Extremeñas, cuyo núcleo principal provenía de la columna anteriormente citada. Parte del mismo estaría en Somosierra, en la Columna "Galán", y el resto defendiendo Madrid en Usera. En diciembre encuadraba a unos 500 milicianos, que se integrarían en la 46ª Brigada, en el sector de Aranjuez. El batallón extremeño Bolívar se formó también en Madrid. A mediados de noviembre tenía 550 hombres y defendió Carabanchel, en la Columna "Prada".

Levante y Murcia

Milicianos reclutados en Alicante fueron a combatir a la Sierra madrileña en la denominada Columna "Alicante" y que estaba formada por dos batallones. El primero, el Alicante, compuesto básicamente con obreros de la misma ciudad, se incorporó a la Columna "Perea" que combatía en la Sierra. El segundo batallón, el ¿Elche? se incorporó en septiembre a los frentes madrileños de Navalperal y Seseña. Con los voluntarios, comunistas y socialistas, de Elche se creó un grupo denominado Tigres Rojos. Tras estar en el frente de Huesca, combatió en Carabanchel.
En Valencia existió un Comité de Milicias presidido por el diputado comunista Uribes y con el que trabajó estrechamente el Quinto Regimiento. Este comité creó diferentes columnas para los frentes de Teruel y del Centro en las que se podían encontrar milicias del Quinto Regimiento. En Valencia, en octubre, se organizó el batallón Mateotti a base principalmente de campesinos de Castellón. Encuadrado inicialmente en la Columna "Eixea-Uribes", marchó al frente turolense en donde permanecería durante la fase miliciana de la contienda. En Murcia, hasta octubre, el Quinto Regimiento dispuso de milicias propias al margen de las del PCE y de las JSU. A partir de noviembre se encuadraron todas en el mismo.

En Cartagena, en agosto, se formó junto a la UGT y las JSU el batallón Fernando Condés que partió inmediatamente para Granada. El 4 de agosto estaba desplegado en la tranquila zona de Colomera y en diciembre contaba con 613 milicianos. En septiembre se organizó una "brigada" destinada al frente de Madrid, que una vez allí, en su primer combate, en San Martín de la Vega, fue deshecha. Las milicias de las JSU de Cartagena que mandaba Matías García y otras fuerzas milicianas dirigidas por Agustín Bueno y Angel Martínez se integraron en octubre en el Quinto Regimiento. El escaso control que desde Madrid pudo ejercer el mando comunista provocó diveros casos de indisciplina. Combatieron en el frente granadino. En Murcia se movilizó otro batallón, denominado Voluntarios de Murcia, que se incorporó al frente de Aranjuez.

Andalucía

La mayoría de las unidades se crearon a partir de los iniciales grupos y columnas que aparecieron en los primeros días de la sublevación. La Comandancia del Quinto Regimiento desatendió esta zona al no establecer un férreo control militar de las diferentes unidades. Así, cada unidad posía un carácter autónomo mayor al del resto. Incluso la Comandancia del Sur establecida en Almería perdió su autoridad sobre las mismas. Esta desconexión fue mayor con las unidades de los frentes de Málaga y Granada. Aun así, el número de milicianos andaluces en el Quinto Regimiento fue alto.

En el frente cordobés combatieron tres unidades. Una de ellas fue el batallón Bautista Garcés, que fue organizado en vísperas del ataque a Pozoblanco del 15 de agosto. En él se agruparon diveros grupos creados en los primeros días, como el de Emilio Castejón que había ocupado Añora y el de José Bernete "Chimeno". Eran unos 1.200 milicianos, la mayoría jornaleros, con un cañón, escopetas y escasos fusiles. Lo mandó Enrique Vázquez. Tras el fallido ataque sobre Córdoba se integró en el mismo el batallón Ramón Casanellas, el cual junto a las milicias de Alcoy habían tomado Espejo antes de marchar a Córdoba, al mando de Ruiz Roldán. Con todas estas incorporaciones, se constituyeron dos batallones que a primeros de diciembre contaban con 1.900 voluntarios, algunos de los cuales recibieron la baja en enero por exceso de los mismos. Participó en la ocupación de Pozoblanco y en el ataque sobre Córdoba. Desde septiembre se mantuvo en el sector del Cerro Muriano junto a las Milicias de Jaén. A mediados de diciembre combatía en la zona Bujalance-Pedro Abad-El Carpio donde sufrió amplias pérdidas, y en enero se encontraba en el sector de Adamuz, siempre en el frente de Córdoba. Junto a las Milicias de Jaén y los batallones Los Pedroches y Villafranca, participó en 1937 en la acción sobre La Chimorra dirigida por Pérez Salas, en la cual se destacó.

Tras ocupar diferentes pueblos próximos a Córdoba, la Columna "Milicias de Jaén" se estableció en Villa del Río y se transformó en un batallón de cinco compañías, secciones de explosivos, ametralladoras y de Guardias de Asalto (teniente Muñoz) además de parque móvil y enlaces. Pronto constaría de tres batallones, que operaron en el sector de El Carpio y desde septiembre en Cerro Muriano. En diciembre sufrió numerosas pérdidas en la zona de Bujalance y, ya en 1937, atacó La Chimorra. En diciembre eran más de 4.000 hombres divididos en cuatro batallones: el 1º Jaén, el 2º Porcuna, el 3º Hinojosa del Pueblo y el 4º Alcaudete.

La tercera de las unidades del Quinto Regimiento del frente de Córdoba fue el batallón Milicias Andaluzas que se comenzó a formar en el mes de agosto en Madrid con evadidos de esa región. Ya organizado se trasladó, a finales del mismo, al frente cordobés, al pueblo de Villafranca, en donde se le incorporaron otros grupos de milicianos. Como el resto de fuerzas, carecía del armamento adecuado y poseía una gran desorganización interna: contaba con escopetas, dos docenas de fusiles y una ametralladora. A finales de septiembre se produjo una reorganización y se cambió el nombre por el de batallón Villafranca: lo formaban cinco compañías y una sección de dinamiteros, tres de las cuales estaban compuestas por miembros del PCE y de las JSU, y las restantes por socialistas y cenetistas. Tenía un capitán profesional como instructor. Pasó al frente de Adamuz en donde realizó diversas operaciones de sabotaje tras las líneas enemigas. Con este motivo, dispuso de un asesor soviético. A primeros de diciembre contaba con 807 milicianos. Estuvo, también, en La Chimorra, defendiendo Pozoblanco y en la batalla del Ebro (en donde se ahogaron muchos de sus soldados).
Mineros de Linares y La Carolina forman el batallón Dinamitero, que al mando de Joaquín Feijó actuó en los frentes de Granada junto al URSS. En diciembre defendía Martos.

Desde el 1 de noviembre, el frente de Granada se dividió en cuatro subsectores. Las fuerzas del Quinto Regimiento eran las siguientes:

En el de Alcaudete, al mando del teniente coronel Peire, operaba el cuarto batallón de las Milicias de Jaén.
En el de Iznalloz, comandante Salazar, estaba el batallón Granada, organizado entre el Quinto Regimiento y las JSU, y en Colomera las fuerzas murcianas ya citadas.
En el de Guadix, teniente coronel Verdú, el batallón Torres, formado por milicias de Almería, que habían conquistado Guadix al comienzo de la guerra y en donde se le unieron un grupo mandado por Petrel y otro de mineros. El otro batallón era el Otero, organizado por el Quinto y las JSU en octubre con campesinos de esa comarca.
En el de Vélez de Benaudalla, comandado por el diputado comunista Adriano Romero, estaba el batallón Lenin o MAOC Almería. Organizado en esta ciudad, ocupó Motril y otros pueblos de la zona, y se integró en la Columna "Octubre". Este batallón contaba en diciembre con más de 1.000 hombres, 534 fusiles y 7 ametralladoas. Se desplegaba así: las 2ª y 3ª compañías (200 fusiles) en Juviles, las 1ª y 4ª compañías (otros 200 fusiles) en Torviscón y Almejigar. Además, contaba con secciones de sanidad, ametralladoras y morteros, enlaces y transmisiones, además de tren regimental. Tras la caída de Málaga se le incorporó un grupo procedente del regimiento regular de La Victoria nº8. Pese a todo, no fue un modelo de disciplina. En Málaga, como en Valencia, al controlar el PCE el Comité de Milicias de la ciudad, el Quinto Regimiento no creó unidades propias. Dicho comité organizó los batallones Stalin y Metralla casi exclusivamente con comunistas y el México con el PCE y las JSU. En realidad, ninguno destacó por su eficacia militar y tras la caída de Málaga, parte de los Stalin y Metralla se incorporaron a la defensa de Pozoblanco en donde se comportarían más dignamente.

Las unidades especiales del Quinto Regimiento

En octubre, se formó con varios cientos de jinetes con experiencia militar el regimiento de caballería Jesús Hernández.
A mediados de este mismo mes, se inició la formación de una "Brigada contra Gases" con químicos, farmacéuticos y estudiantes que desarrollaron sus labores en la retaguardia, aunque en noviembre visitasen brevemente la primera línea de fuego. Este batallón Antigás disponía de 651 hombres en diciembre del 36. Para la retaguardia se creó un Batallón de Reserva de Prensa (también llamado Compañía de Reserva), al que sólo se podían incorporar afiliados de un sindicato del ramo. A fines de septiembre se organizaron unas "Milicias de Prensa" que fueron enviadas al frente aragonés. Una vez anunciada la militarización de las milicias por el Gobierno, y haciendo caso omiso de dicho anuncio, el Quinto Regimiento continuó enrolando voluntarios en sus batallones, e incluso creó dos más.

Durante todo el mes de noviembre se organizaron dos nuevos batallones para una nueva unidad denomianada Frente de la Juventud. El primero se formó con jóvenes de la capital, que en conjunto no sobrepasaban los 20 años. En una de sus compañías, llamada "la del biberón", se encuadraron 200 estudiantes de bachillerato. Eran 5 compañías de 3 secciones cada una, que excepto la primera (que permaneció en el Cerro de los Angeles) se incorporaron al sector de Usera hasta enero y en donde destacarían por diferentes acciones defensivas. En diciembre, las bajas lo obligaron a completar sus efectivos con campesinos movilizados de Toledo y Jaén. Estuvo en el ataque al Cerro Garabitas y en Brunete. El segundo batallón se formó en Levante, integrado básicamente por jóvenes valencianos. Se incorporó a la defensa de Madrid en diciembre. A finales de diciembre de 1936, se inició la formación de un batallón antitanque entre los milicianos ya presentes en el frente. Para tal misión, los voluntarios recibieron instrucción en el lanzamiento de bombas y dinamita. Al final, sólo se llegaría a formar una 1ª Compañía "Antonio Coll" de Cazadores de Tanques.

Fuerzas vinculadas al Quinto Regimiento en mayor o menor medida

Cuando la Columna "Mangada" aún no se encontraba estructurada en batallones, algunas de sus compañías estaban dirigidas por hombres del Quinto Regimiento. Cuando se estructure, el Asturias, el Sargento Vázquez y el Capitán Condés formarían parte del Quinto Regimiento. Con la incorporación de las JSU al PCE, el Aída Lafuente se vincularía en cierta medida. No es erróneo el afirmar que casi toda la columna pertenecía al Regimiento. La Columna "Perea" tuvo una menor relación, por cuanto de sus unidades, pertenecían al Quinto Regimiento, el Alicante, el Segundo y el Quinto de Choque de "Juventud Campesina". Pero otra de sus unidades componentes, el regimiento Legionarios de la Muerte, no pertenecía.
Durante julio y agosto, diversas Compañías de Acero formaron por completo la Columna "Moriones" o "Guadarrama", que estuvo mandada en un principio por Asensio y desde primeros de septiembre por el teniente coronel Moriones. En septiembre había tres de estas compañías en la posición Líster y otras tantas al mando del capitán Márquez, además de las que mandaba Cecilio Arregui. Cuando el Quinto Regimiento se organice en batallones, en este frente quedarán el Victoria, el Leal y el Tercero de "Juventud Campesina".

En la Columna "Navacerrada", mandada hasta el 4 de setiembre por el teniente coronel Burillo y desde entonces por el comandante Cuevas, estaba el batallón Alpino y eventualmente el Thaelmann y el Octubre (desde noviembre perteneciente al Quinto Regimiento). Había también un Grupo de Asaltos. Las Columnas "Barceló" y "Arce" recibieron a mediados de noviembre grupos de milicianos enrolados para cubrir bajas. La primera contaba con las unidades Dimitroff, Acero, Juventud Campesina, La Pluma, Móvil Campesino y una Compañía de Acero. Desde Valencia salieron diversas columnas en las que había fuerzas del Quinto Regimiento. Para el frente de Teruel la "Eixea-Uribes", a la que se le unirá el batallón Mateotti. Para el Centro, la "Uribes-Palacios" que en octubre combatía en Illescas y Esquivias, y en noviembre en el frente del Tajo. En este mes se organizó otra columna controlada por comunistas, la "Chola". En la 3ª Brigada Mixta de Galán, creada en Alcázar de San Juan, también se incorporaron milicianos del Quinto Regimiento.

Las milicias de las JSU demostraron que los miembros de esta organización política, comunistas y socialistas, no se encontraban totalmente cohesionados. Cuando, en noviembre del 36, casi toda su dirección se incorporó al PCE, sus batallones se vincularon al Quinto Regimiento no de forma orgánica, ya que siguieron dependiendo administrativamente de su organización y de la Comandancia de Milicias, pero sí política y militarmente. Desde un principio, el PCE y las JSU colaboraron en la creación de diferentes unidades, y en otros casos las formadas por las JSU se integraron al poco en el Quinto Regimiento. La vinculación se realizó en grado diverso, dependiendo de cada unidad.

El primero de los batallones de las JSU fue el Octubre, formado en la Sierra madrileña, en la zona de Cercedilla y lo compusieron básicamente campesinos de Toledo y obreros de Madrid, que en octubre eran más de 1.200 voluntarios. Combatió en la zona donde se organizó, en Peguerinos, y a principios de septiembre marchó a Talavera. En la defensa de Madrid se encuadró en la Columna "Mena". El batallón Octubre nº2 se creó primeros de agosto también en la Sierra con una composición similar al anterior, además de una compañía alicantina: la octava, y otra de ferroviarios. Defendiendo Madrid se le añadió una compañía de jóvenes alumnos de una escuela militar. Combatió en Peguerinos y en septiembre seguía en este frente. Tras la creación del Octubre y del Largo Caballero, las JSU organizaron el Pasionaria, también llamado 13º Regimiento "Pasionaria". Con jóvenes madrileños se formaron sus diferentes compañías. Las (¿dos?) primeras salieron en agosto para el frente sur aragonés, lugar donde se les incorporaron voluntarios valencianos. Otra compañía se incorporó a la Columna "Galán" en Somosierra. En septiembre se formaron en Albacete nuevas compañías, al tiempo que fuerzas de esta unidad marchaban a Extremadura en ayuda de Riquelme. Hasta 5 compañías combatirían en la retirada desde Talavera de la Reina hacia Madrid, y en octubre el Pasionaria tenía en plantilla a 2.244 milicianos. Hasta finales de año, combatió en el sector de Usera, en la Columna "Bueno". Posteriormente, sus efectivos se integraron en las 35ª y 66ª Brigadas.

Anteriormente, en septiembre del 36, de algunas de las anteriores compañías del Pasionaria que defendían Talavera, surgió otro batallón denominado Joven Guardia. Sería en este sector donde se formó militarmente. Para octubre contaba con 2.045 hombres y varías compañías se trasladaron a la sierra de Guadarrama. Defendió Madrid en los sectores de Usera, del Puente de Segovia y de la Ciudad Universitaria, encuadrado en las Columnas "Mena" y "Prada", en donde permaneció hasta la primavera de 1937. De jóvenes madrileños encuadrados en la sexta compañía del batallón Asturias, cuando éste formaba en la Columna "Mangada", se creó el batallón Aída Lafuente. Los batallones Pasionaria, Joven Guardia y Aída Lafuente dependieron casi totalmente del Quinto Regimiento desde su principio. En cambio, los dos Octubre se vincularon con posterioridad al pase de los dirigentes de las JSU. Además, existieron hasta un total de 25 batallones organizados por esta organización, cuya vinculación con el Quinto Regimiento fue menor. Entre éstos cabe citar al Largo Caballero, el Tomás Meabe, el Alpino Juventud (jóvenes deportistas y esquiadores), el Riotinto (mineros de esa zona), el Huelva (campesinos onubenses), los alicantinos Alicante Rojo (con más de 1.500 milicianos que serán la base de la 71ª Brigada Mixta) y el catalán Jaime Graells (que tras estar en Aragón y en el desembarco de Mallorca acudió a defender Madrid).

Extranjeros en el Quinto Regimiento

La centuria de italianos Gastone Sozzi fue el grupo más numeroso. Se constituyó en Barcelona y participó en el desembarco de Bayo en Mallorca. A la vuelta, marchó al frente aragonés con otras fuerzas del PSUC. En septiembre partió con la catalana Columna "Libertad" o "López-Tienda" al frente de Talavera. A finales de octubre se desplazó a Albacete para incorporarse al batallón Garibaldi de las Brigadas Internacionales. El grupo de polacos Jaroslav Dombrowski que lucharon en Irún y la centuria de antifascistas franceses Commune de Paris o Centuria "París", dirigida por Jules Dumont, marcharon al frente madrileño junto a la anterior centuria italiana en la misma columna. Existió también un grupo de búlgaros al mando de Todorov Kozovski que combatiró en Guadarrama y otro de húngaros dirigidos por Mihaly Szlavai, denominado Rakozi. Con la división del PSUC Carlos Marx en Aragón, combatió una de las centurias Thaelmann, que había estado en Irún y en Mallorca.

El 14 de agosto, salió de París con destino Barcelona la Columna "París", compuesta por franceses y emigrantes españoles en Francia. El 16 de septiembre se incorporó al frente del Centro y posteriormente se integraría en la Commune de Paris y en las Brigadas Internacionales. Los iberoamericanos que combatieron en el Quinto Regimiento fueron menos del millar y cubanos en su mayoría. De éstos, la mayor parte se incorporó a la Columna "Galán", principalmente en las unidades de el Campesino y en la 101ª Brigada Mixta. Posteriormente no se encuadraron en las Brigadas Internacionales. Para finalizar dos unidades que al parecer no se llegaron a completar: un batallón de Milicias Marroquíes que se afirmó casi completado el 24 de octubre, pero del que no hay constancia documental de que existiera y combatiera como uno más. El otro, un batallón Femenino impulsado por iniciativa de Dolores Ibárruri en los primeros días del conflicto. Algo menos de 500 voluntarias, llegaron a completar varías compañías que posteriormente fueron instruídas, aunque desde mediados de agosto no se le vuelva a mencionar. Pese a esto, es un hecho que el Quinto Regimiento aceptó milicianas en sus diferentes unidades, y no sólo en funciones de retaguardia.

CANCION EL QUINTO REGIMIENTO

Con el quinto, quinto, quinto
con el quinto regimiento.
Madre, yo me voy p' al frente
para las líneas de fuego.

Madre, yo me voy p' al frente
para las líneas de fuego.

Anda jaleo, jaleo
suena una ametralladora
y ya empieza el tiroteo
y ya empieza el tiroteo.

Anda jaleo, jaleo
suena una ametralladora
y ya empieza el tiroteo
y ya empieza el tiroteo.


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